Ha pasado tiempo desde la última vez, han sido más de 4 años en los que han sucedido muchas cosas.
Quisiera poder contar con detalle cada una de mis aventuras y de mis vivencias, pero evidentemente ya habré olvidado muchas de ellas.
Tal vez la cosa más importante que me ha sucedido en este tiempo, es bueno, que me he ido descubriendo a mi mismo; cuando leo mis entradas anteriores, me doy cuenta que en esa época era tan solo un niño desbordante de lujuria, bueno, ahora soy un poco más adulto, aún desbordó lujuria, pero sé canalizarla de formas más interesantes,
Es posible que no nos conozcamos y no me importa, mi historia no planea inspirar a nadie y es posible que produzca más risa que reflexión, a partir de esta entrada, empezaré a contar poco a poco cómo ha cambiado mi vida, los personajes son reales y es posible que los nombres también, pues me va a dar pereza modificarlos.
Sin más preámbulo, empezaré:
Capítulo 1:
Era 2011, casi final de año, mi vida transcurría con normalidad entre la universidad, mi novia y mis amigos, estaba empezando a utilizar Twitter, por ese entonces tenía menos de 100 o 200 seguidores, muy similar a como es ahora, todos mis días a pesar de seguir una rutina clara, eran diferentes.
Mi novia en ese entonces, era Amanda, una chica maravillosa, nuestra vida sexual era envidiable y los demás aspectos de la relación eran normales, supongo que éramos una pareja feliz, de esas que andan por las calles cogidos de la mano y sonriendo.
La universidad era muy normal y empezaba mis rotaciones por la parte clínica y tenía mi grupo de amigos con los que pasaba tiempo de calidad cuando no estaba con mi novia.
El resto de mi vida, bueno, no hay un resto que contar, mi cuenta de Twitter empezaba a tener seguidores que luego tendrán protagonismo dentro de historia.
Era el mes de septiembre, habían pasado unos nueve días de este mes, era el cumpleaños de una de mis primas, llegué temprano de la universidad, estaba algo cansado y fui a mi cuarto, era evidente que el ruido de la reunión no me iba a dejar dormir, así que decidí salir del cuarto, me invitaron a unirme y a estar con ellos, hacia las 10 de la noche ya había bebido bastante, tal vez más de la cuenta; pasó más o menos una hora más y mi prima con sus amigos irían a una fiesta en The End, un bar de moda en aquella época, yo decidí que no iría y me fui a mi cuarto.
El computador estaba encendido y había por lo menos 5 mensajes de J, como lo llamaré, J era uno de mis compañeros de la universidad, para nadie era un secreto que él era gay, sin embargo estaba teniendo conflictos con él mismo a raíz de esto; me dijo que se sentía solo y que tenía un gran secreto, yo en medio de mi embriaguez decidí que iría a su casa a acompañarlo para que no se sintiese mal y así lo hice, pedí un litro de aguardiente a domicilio, tomé un taxi y en menos de 20 mins estaba tocando la puerta de su casa.
Cuando llegué nos saludamos de mano y me invitó a entrar, subimos unas escaleras en forma de caracol y llegamos al segundo piso, estaba su cuarto y había mucho desorden por todas partes, había latas de cerveza en el piso, las recogió con rapidez y pudimos sentarnos a beber.
Había un juego de estos de armar torres, así que se me ocurrió que jugáramos y si perdíamos bebíamos. Durante el juego, él tuvo que beber mucho y en poco tiempo ya estaba borracho, me abrazó y me dijo que tenía un secreto terrible, yo lo miré fingiendo sorpresa mientras me decía "soy gay", yo le dije que yo no tenía problema y seguí abrazándolo.
Las cosas adquirieron cierta tensión sexual y el ambiente adquirió un tono pesado, el abrazo se acompañó de un beso y de ahí en adelante mi inhibición sexual hacia mí mismo sexo desapareció, era mi primera experiencia de este tipo, sin embargo no tenía miedo, estaba muy excitado y ya no había vuelta atrás, fuimos hacia la cama y empezamos a besarnos con más fuerza, nuestras manos iban y venían y la ropa lentamente desapareció de entre nosotros, no tenía idea de lo que estaba haciendo, solo seguí mis instintos y lo hicimos, tuvimos sexo, no diré que fue increíble o algo que no olvidaré, pero me agradó.
Al día siguiente abrí mis ojos, seguía en el mismo lugar, pero estaba desnudo, recordé lo sucedido y me llevé las manos a la cara, como tratando de ocultarme de la pena y vergüenza que venía hacia mi. No solo le había sido infiel a mi novia, sino que también lo había hecho con otro hombre, nada estaba bien, me imaginaba a todos mis conocidos reaccionando ante lo sucedido, había sido un desliz y caí profundo, en territorios que yo previamente no había explorado, debía salir de allí y debía olvidar aquel incidente.
Cuando J despertó, yo ya estaba vestido, su cara tenía la misma mueca de confusión que la mía cuando desperté, le pedí que llamara un taxi y fue todo que dije.
Llegué a mi casa sobre las 10 am, entré a mi cuarto, me desnudé y me metí a la ducha, me lavaba la pena y el desazón por lo que había hecho, solo dejaba que el agua cayera y me di cuenta entonces que lo hecho, hecho estaba y que debía afrontarlo y actuar como una persona madura.
Salí de la ducha, me vestí y continué mi vida normal, le envié un DM a Manuela, una amiga de Twitter a la que le había estado coqueteando, llamé a Amanda y todo siguió como si nada.
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